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RESUMEN
Un raso de la Policía Nacional murió la madrugada de este domingo luego de que la motocicleta que conducía impactara contra un poste del tendido eléctrico en la entrada del municipio de Las Salinas, en la provincia Barahona.
La víctima fue identificada como Maicol Rojas Ramírez, hijo de Edgar Rojas y de la doctora Sarah Yinet Ramírez, residentes en ese municipio.
Según los datos preliminares, el hecho ocurrió cerca de las 4:00 de la madrugada, cuando el agente volvía del municipio de Cristóbal hacia su residencia en Las Salinas.
Al tomar una curva frente a un pequeño bulevar, próximo a las primeras viviendas de la entrada del municipio, presuntamente perdió el control de la motocicleta y terminó golpeando un poste del tendido eléctrico.
El joven sufrió heridas mortales y, aunque fue llevado al hospital municipal de Las Salinas, llegó sin signos vitales.
En la motocicleta también iba una joven, cuya identidad no fue obtenida de inmediato, quien presentó rasguños y lesiones leves. Se presume que era su pareja sentimental.
Había regresado a su casa después de un mes
Rojas Ramírez llevaba alrededor de un mes prestando servicio policial en una localidad de la región del Cibao, tiempo durante el cual no había regresado a su hogar en Las Salinas.
El agente llegó el sábado a su comunidad para compartir con sus familiares, aprovechando un breve permiso, y tenía previsto volver este domingo a su lugar de trabajo para continuar con sus responsabilidades en la Policía Nacional.
El joven había interrumpido sus estudios universitarios para ingresar a las filas de la institución del orden, con la esperanza de desarrollarse profesionalmente y mejorar sus condiciones de vida.
Sin embargo, pocas horas después de regresar a su pueblo natal, perdió la vida en el accidente.
Periodista conversó con él horas antes de la tragedia
El periodista Leonel Cuevas expresó su consternación por la muerte del joven, a quien describió como una persona tranquila, educada y con grandes deseos de superación.
Cuevas contó que había conversado con Rojas Ramírez entre las 12:00 de la medianoche y la 1:00 de la madrugada, luego de cerrar su establecimiento comercial.
Precisó que ambos estuvieron conversando en el parque de Las Salinas, sin imaginar que horas después recibiría la noticia de su fallecimiento.
«Era un muchacho muy decente, tranquilo, que nunca había tenido problemas con nadie y que tenía muchos deseos de superarse y salir adelante en la Policía Nacional«, expresó Cuevas.
La muerte del joven agente ha causado pesar entre familiares, amigos y residentes de Las Salinas, donde era conocido por su buen comportamiento y sus aspiraciones de progresar dentro de la institución policial.
Las circunstancias exactas del accidente deberán ser establecidas por las autoridades correspondientes.