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RESUMEN
WASHINGTON. Estados Unidos lanzó este martes una nueva ofensiva contra objetivos militares en Irán, en medio de una escalada que ha reactivado los enfrentamientos directos entre Washington y Teherán y elevado la tensión en el estratégico estrecho de Ormuz.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que las operaciones comenzaron al mediodía, hora del este estadounidense, y estuvieron dirigidas contra posiciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
Washington justificó los bombardeos alegando recientes intentos de las fuerzas iraníes de atacar embarcaciones comerciales que transitan por Ormuz y a militares estadounidenses desplegados en la región. Estas acusaciones corresponden a la versión oficial estadounidense.
Los nuevos ataques se producen después de que fuerzas estadounidenses bombardearan el domingo lanzacohetes iraníes en la isla de Larak, situada en el estrecho de Ormuz. Estados Unidos sostuvo que las fuerzas iraníes se preparaban para lanzar cohetes y colocar minas marítimas en esa estratégica vía.
Irán respondió posteriormente con el lanzamiento de misiles contra instalaciones estadounidenses en Jordania. Los proyectiles fueron interceptados y hasta el momento no se han reportado daños significativos. Emiratos Árabes Unidos informó además haber interceptado un dron iraní sobre sus aguas.
La nueva escalada se extendió también a la navegación comercial. Dos superpetroleros que transportaban crudo saudí fueron alcanzados por proyectiles mientras salían del estrecho de Ormuz, según informaciones de empresas especializadas en seguridad y seguimiento marítimo citadas por Reuters.
Los buques, identificados como Sidr y Senegal Prosperity, habían cargado alrededor de dos millones de barriles de petróleo saudí cada uno. No se reportaron víctimas.
Hasta el momento no existe una atribución independiente sobre la autoría de esos ataques. Los proyectiles que impactaron las embarcaciones han sido descritos como de origen desconocido, por lo que no se ha establecido que hayan sido lanzados por Irán.
La reanudación de las operaciones militares ocurre mientras Teherán había expresado disposición a regresar al acuerdo de alto el fuego alcanzado con Washington en junio.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que su país estaba dispuesto a retomar ese entendimiento siempre que Estados Unidos también cumpliera los compromisos asumidos.
La posibilidad de una nueva desescalada quedó ahora en entredicho con los bombardeos estadounidenses y las advertencias de nuevas represalias.
El presidente estadounidense Donald Trump había advertido que Washington estaba preparado para intensificar sus acciones militares si Irán continuaba respondiendo a las operaciones estadounidenses.
El estrecho de Ormuz vuelve así a colocarse en el centro del conflicto. La vía marítima constituye uno de los corredores energéticos más importantes del planeta y por ella transitaba, antes de la actual crisis, aproximadamente una quinta parte del petróleo consumido mundialmente.
La incertidumbre sobre la seguridad de la navegación y el temor a nuevas interrupciones en los suministros provocaron este martes una fuerte reacción en los mercados internacionales. El petróleo Brent llegó a situarse cerca de los 94 dólares por barril, mientras el crudo estadounidense West Texas Intermediate rondaba los 89 dólares.
La combinación de ataques militares, incidentes contra embarcaciones comerciales y amenazas de nuevas represalias aumenta el riesgo de que el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán vuelva a extenderse y tenga mayores consecuencias para el suministro mundial de energía.