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RESUMEN
Santo Domingo.- El economista Jaime Aristy Escuder propuso que los usuarios del servicio eléctrico que no requieran asistencia del Estado puedan renunciar de forma voluntaria al subsidio que reciben en sus facturas y pagar la tarifa completa, como una alternativa para disminuir el déficit del sector eléctrico.
Aristy Escuder hizo la propuesta durante su participación en el Foro Nueva Realidad: República Dominicana frente al impacto global en los combustibles, organizado por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes y el Ministerio de Hacienda y Economía.
Aristy Escuder compartió el escenario con el expresidente del CONEP, Pedro Brache; el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz; y el ministro de Industria y Comercio, Eduardo Sanz Lovatón.
Durante su exposición, sugirió publicar en internet una lista para que los ciudadanos consulten cuánto dinero les subsidia el Estado en sus facturas de electricidad. Con esa información, quienes tengan capacidad económica podrían pedir que se les elimine el beneficio y asumir el monto total correspondiente a su consumo.
Como ejemplo, explicó que una persona que reciba un subsidio de RD$3,000 en su factura eléctrica podría decidir que no necesita esa ayuda y aceptar el incremento en el pago del servicio.
El economista sostuvo que esta medida permitiría aumentar las recaudaciones del sector eléctrico y empezar a reducir los subsidios destinados a personas que sí tienen capacidad para cubrir el costo de la electricidad.
Aristy Escuder señaló que alrededor de US$900 millones de los más de US$2,000 millones que representa el déficit del sector eléctrico están relacionados con el subsidio a la tarifa, mientras que otra parte corresponde a los problemas de gestión y las pérdidas de las empresas distribuidoras.
En ese contexto, indicó que mientras se ejecutan las inversiones necesarias para reducir las pérdidas de distribución, el Gobierno puede iniciar el desmontaje de los subsidios que no se justifican y concentrar la asistencia en los sectores más vulnerables.
El economista también cuestionó los subsidios generalizados a los combustibles, al entender que terminan favoreciendo en mayor proporción a los segmentos de mayores ingresos de la población.
Como ejemplo, indicó que entre el 75 % y el 76 % del subsidio a la gasolina prémium es aprovechado por el 20 % más rico de la población. En el caso del gasoil óptimo, señaló que más del 73 % del beneficio también se concentra en ese segmento.
Aristy Escuder consideró que el país necesita mecanismos para transferir los recursos directamente a los hogares pobres y vulnerables, en vez de mantener subsidios que benefician a quienes pueden pagar los precios reales.
También advirtió que sostener artificialmente bajos los precios de los combustibles desincentiva el ahorro y el uso eficiente de la energía, además de trasladar el costo de esos beneficios a futuros impuestos o a las próximas generaciones.