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RESUMEN
Santo Domingo. El Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación aclaró que Juan Valdez no representa a esa organización ni está autorizado para actuar como mediador, portavoz o interlocutor en nombre de sus afiliados.
Wilson Orlando Peña, presidente del sindicato, explicó que cualquier planteamiento, convocatoria o iniciativa realizada por Valdez corresponde exclusivamente a su actuación particular y no expresa una posición oficial del gremio.
“Queremos dejar claramente establecido que el señor Juan Valdez no ha sido designado por nuestra organización para representarnos, mediar ni hablar en nuestro nombre. El sindicato tiene sus autoridades legítimamente constituidas y somos nosotros quienes estamos llevando la agenda de nuestros trabajadores por las vías institucionales correspondientes”, afirmó Peña.
El dirigente sindical sostuvo que la organización dispone de autoridades y mecanismos internos establecidos para canalizar las demandas de sus miembros y desarrollar las conversaciones con las instituciones correspondientes.
Según explicó, la aclaración se produce con el propósito de evitar confusiones sobre quién ostenta la representación del personal administrativo del sector educativo y garantizar que las posiciones presentadas públicamente como propias del sindicato hayan sido previamente adoptadas por sus organismos competentes.
Peña informó que el sindicato mantiene abiertas las conversaciones institucionales relacionadas con su agenda de reivindicaciones, entre las que destacó la demanda de mejoras salariales para el personal administrativo.
Indicó que la organización continuará apostando al diálogo y la concertación como vías para alcanzar resultados favorables para sus afiliados, sin abandonar la defensa de sus derechos laborales.
Finalmente, el sindicato llamó a sus miembros a preservar la unidad interna y a canalizar sus demandas a través de los organismos correspondientes.
También exhortó a los trabajadores a no involucrarse en iniciativas que, aunque sean presentadas como acciones en defensa de reivindicaciones laborales, puedan responder a intereses particulares que no hayan sido consensuados ni autorizados por la organización sindical.