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RESUMEN
La desaparición de 60 bibliotecas municipales desde 2009 pone en discusión el papel de las alcaldías en la promoción y sostenimiento de esos espacios, varios de los cuales han recibido otro uso en violación de la ley 502-08. Esa norma establece en su artículo 33, numeral 6, que las autoridades municipales deben «destinar los recursos suficientes e incluir las apropiaciones presupuestales necesarias para establecer, ampliar y mantener la infraestructura… de las bibliotecas públicas en el ámbito de su jurisdicción».
El encargado de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas, Julio César Morel, denunció que muchas bibliotecas han sido sustituidas por funerarias. Como caso excepcional citó la de El Prado, en Azua, que permanecía cerrada desde hacía tiempo y que, por la intervención de representantes de la Biblioteca Nacional y de autoridades comunitarias, no terminó convertida en otra biblioteca menos y una funeraria más.
Alcalde se defiende
Sobre ese caso, el alcalde de Azua, Rafael Antonio Hidalgo Fernández, sostuvo que la biblioteca El Prado ya estaba cerrada antes de su administración. Dijo que se realizaron reuniones con comunitarios y la junta de vecinos para hablar del «aprovechamiento» del terreno, que incluye otras áreas además del espacio destinado a la biblioteca.
Explicó que en el lugar había un centro comunitario que dejó de funcionar hace mucho tiempo y afirmó que, según la información que maneja, una gran parte de la comunidad habría estado de acuerdo con destinar el terreno a otros fines. Sin embargo, Morel aseguró que fueron los jóvenes quienes pidieron que se mantuviera la biblioteca.
La ley establece que, aun cuando el alcalde encuentre el espacio inhabilitado, eso no autoriza a darle otro uso, porque el mismo artículo 33 de la norma 502-08 dispone que las autoridades deben «promover y llevar a cabo la ejecución de la Política Nacional de la Lectura y del Sistema Nacional de Bibliotecas».
Culpa a la tecnología
El alcalde atribuyó parte de la disminución en el uso de las bibliotecas públicas a los avances tecnológicos, al considerar que los estudiantes cuentan con dispositivos electrónicos que les permiten hacer sus tareas sin necesidad de acudir a esos espacios.
Diario Libre contactó a la Liga Municipal Dominicana para tratar el tema, pero la solicitud de entrevista no tuvo respuesta.